Miércoles, 28 de septiembre de 2022   |  Número 150
2030: El emprendimiento privado en sanidad es un elemento estructural clave
Editorial
Editorial

La profesión médica y la sanidad privada en el 2030 han encontrado un hueco muy destacado en un nuevo certamen de la Escuela de la Profesión Médica celebrada recientemente en la sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander organizado como cada año por la Organización Médica Colegial (OMC).

En el citado encuentro se han dado cita y congregado abundantes representantes de las organizaciones colegiales, sindicatos médicos, instituciones relacionadas, facultativos y responsables de todo el espectro sanitario de nuestro país. Una convocatoria que transpiraba reflexión, generación de conocimiento, compartición de experiencias, debate y establecimiento de conclusiones válidas sobre las que incidir de cara a afrontar con éxito los enormes retos a los que se enfrenta nuestro sistema sanitario.

Aspectos como la formación, la adecuación estratégica de profesionales en número y cualificación, el reconocimiento del esfuerzo y cumplimiento de objetivos, los nuevos roles de las diferentes profesiones sanitarias, la incorporación de la innovación, las nuevas especialidades que se imbrican en la actividad sanitaria (ingenieros, estadísticos, físicos, matemáticos, científicos de datos, bioinformáticos, etc…) la transformación y evolución digital y los nuevos modelos de cooperación privada-pública entre otros temas merecieron una especial atención por parte de los asistentes.

Nuestro sistema sanitario tiene una doble vertiente provisora y aseguradora, lo cual conforma un todo cuyo principal objetivo es el de satisfacer las necesidades de salud de la población de una forma equitativa, ágil, pronta, eficaz, con los mejores resultados sanitarios y de salud posibles basados en indicadores validados y uniformes de calidad, seguridad, acceso, resolución asistencial, experiencia de paciente, etc. que a su vez permitan ser monitorizados y comparados. El modo y forma debe estar sustentado en valores que impulsen modelos de cooperación y sinergias estratégicas que permitan multiplicar esfuerzos y sumar voluntades.

El emprendimiento privado en sanidad es un elemento clave estructural sin cuya participación el sistema público de salud no estaría en disposición de abordar la ingente presión asistencial de nuestro país. Lo hemos podido comprobar en la actual pandemia producida por el virus SARS CoV2 (COVID-19) en la que el 20% de todos los pacientes han sido y son atendidos por la sanidad de titularidad privada; no en vano el 40% de todos los recursos sanitario de nuestro país están en manos privadas y desde el entorno privado sanitario se aborda más del 30% de toda la actividad sanitaria.

En relación con los temas objeto de atención por los integrantes del encuentro figuró el problema del  envejecimiento y las cronicidad asociada, la cual requiere a juicio de los expertos congregados una adecuación de estructuras, infraestructuras, procedimientos y procesos a la realidad sociodemográfica actual y futura, mediante una reordenación profesional especializada sustentada en modelos de continuidad asistencial desarrollados bajo criterios de interoperabilidad que involucren a todos los agentes implicados. En este sentido se hace imprescindible una adecuada planificación estratégica sanitaria y sociosanitaria conjunta dotada de una adecuada financiación.

En cuanto al reto tecnológico que tenemos por delante, requiere que la apuesta por la digitalización sea contundente y robusta, aplicando los recursos necesarios de todo tipo una vez que puede contribuir de forma evidente a la sostenibilidad del sistema a la vez que favorece el empoderamiento del paciente y la tarea del profesional al liberarle de tiempo que puede dedicar a la tarea prínceps que no es otra que la asistencial. Este asunto implica abordar las resistencias al cambio y potenciar la formación y el reconocimiento del esfuerzo realizado por los profesionales sanitarios.

El reconocimiento al esfuerzo y dedicación fue también objeto de debate, quedando claro para los presentes que el retorno al trabajo desempeñado debe estar acorde en cada caso en estrecha relación con los resultados obtenidos y los objetivos cuantitativos y cualitativos alcanzados. Además se insistió en la necesidad de generar entornos adecuados de clima laboral y conciliación de la vida profesional y personal que inciten a la retención del talento y evitar la fuga del mismo a otros países con ofertas laborales más atractivas.

La carencia de facultativos y profesionales sanitarios en general es patente en nuestro país y así quedó plasmado en el encuentro, y en este sentido, se aportaron posibles palancas de actuación en términos de formación especializada y continuada, de formación profesional de grado superior acorde con las necesidades actuales y futuras, de los nuevos roles de las profesiones sanitarias, de la homologación de títulos, del imprescindible trabajo en equipo teniendo en cuenta los diferentes niveles asistenciales y el conjunto de las profesiones sanitarias entre otras; todo ello, sustentado y puesta la atención en el censo actual de facultativos y profesionales sanitarios comparado con las necesidades futuras y el acuciante problema generado por las próximas jubilaciones.

Finalmente, se insistió en la necesidad de generar un marco de gestión cooperativo, despolitizado que termine con los atavismos y demagogias en torno a la dicotomía sanidad pública - sanidad privada, generando un sistema único, integrado y sinérgico con una doble provisión y aseguramiento centrado en la continuidad asistencial entre ambos ámbitos teniendo en cuenta tanto la vertiente sanitaria como la sociosanitaria.

De cara al 2030 la sanidad privada va a continuar creciendo y la tecnología va a facilitar e impulsar la calidad y calidez asistencial puesto que el médico va a disponer de más tiempo para sus pacientes y en este contexto la cooperación privada-pública va a adquirir nuevas dimensiones a través de nuevos modelos y fórmulas colaborativas basadas en proyectos conjuntos de innovación sustentados en la denominada ciencia de los datos, oferente de garantías de seguridad imprescindibles como es el caso del proyecto colaborativo europeo eTransafe  (Enhancing Translational Safety Assessment through Integrative Knowledge Management) plataforma de datos biométricos en la que participan organizaciones y empresas del ámbito público y privado cuyo objetivo es desarrollar una poderosa infraestructura de integración de datos (el Knowledge Hub) aplicando técnicas de gobernanza de datos y utilizarla como base para herramientas informáticas para su uso en el desarrollo de nuevos fármacos reduciendo los tiempos de las investigaciones y consiguiendo mejores resultados.

Por su parte la Fundación IDIS forma parte del proyecto IMPaCT, (Infraestructura de Medicina de Precisión asociada a la Ciencia y Tecnología), como asociado del mismo. El Centro de Investigación Biomédica en Red y el Centro Nacional de Supercomputación liderarán la puesta en marcha de la nueva Infraestructura de Medicina de Precisión (IMPaCT) una iniciativa de amplio recorrido y proyección en la que más de 100 instituciones de todas las comunidades autónomas participan en la ejecución de los tres programas de IMPaCT: Medicina Predictiva, Ciencia de Datos y Medicina Genómica.

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