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Viernes, 14 de diciembre de 2018   |  Número 109
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XLVIII Congreso de la Sociedad Española de Nefrología
En 2025 más de la mitad de los pacientes en diálisis recibirán hemodiafiltración
Existe evidencia científica que muestra una mejoría del estado nutricional en los pacientes sometidos a hemodiafiltración de alto volumen

En 2025 más de la mitad de los pacientes en diálisis recibirán hemodiafiltración como terapia de tratamiento renal sustitutivo. Así lo estiman los expertos en Nefrología reunidos en el foro técnico ‘Update en HighVolumeHDF’, celebrado recientemente durante el XLVIII Congreso de la Sociedad Española de Nefrología (SEN) y el IX Congreso Iberoamericano de Nefrología en Madrid. En este contexto, el doctor Rafael García, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital de Manises de Valencia y moderador del foro, ha apuntado que este tipo de encuentros facilitan “que profesionales de gran nivel en el ámbito de la Nefrología debatan y actualicen conocimientos sobre las últimas técnicas de hemodiafiltración de alto volumen”.

Máquina de diálisis para hemodiafiltración.

La hemodiálisis convencional permite depurar la sangre gracias, principalmente, al proceso fisicoquímico de difusión, por el que las partículas que se quieren eliminar pasan a través de una membrana semipermeable. La sangre queda así libre de partículas tóxicas que pasan al líquido de diálisis. A diferencia de la hemodiálisis, la hemodiafiltración de alto volumen (HDF de alto volumen) añade al proceso una presión adicional, denominada convección, que consigue que se pueda recambiar un volumen de ultrafiltrado en sangre (entre 15 y 30 litros por sesión).

Para el profesor Bernard Canaud, chief Medical Officer de Fresenius para Europa, Oriente Medio y África, que hizo una revisión durante el encuentro de los últimos avances en hemodiafiltración, “esta modalidad reduje la carga del tratamiento y mejora los resultados globales en los pacientes con enfermedad renal crónica en etapa terminal”. Concretamente, el profesor Carnaud ha explicado que “los pacientes se sienten mucho mejor después de la sesión, con menos fatiga. Asimismo, desde una perspectiva socioeconómica, esta técnica ha mostrado una reducción de la morbilidad y de la mortalidad, con la consiguiente disminución de costes que esto conlleva”.

Incremento progresivo de la hemodiafiltración de alto volumen

La hemodiafiltración de alto volumen está experimentando un incremento progresivo en los últimos años, superando el 35% de pacientes en Europa que se someten a esta técnica. Tal y como ha señalado el doctor Francisco Maduell, jefe de Sección de Diálisis del Hospital Clínic de Barcelona, “los beneficios de esta modalidad de diálisis deberían tenerse en cuenta para que se considere un tratamiento de elección.  Aunque en principio está indicada para todos los pacientes, ya que no existen contraindicaciones, los que más se van a beneficiar son aquellos con una larga expectativa de vida y sin posibilidad de trasplante renal, los cardiópatas o con un mayor número de complicaciones cardiovasculares, los de edad avanzada o los diabéticos”.

HDF de alto volumen y estado nutricional

Otro de los temas abordados durante el foro ha sido el efecto de esta técnica de diálisis sobre el estado nutricional y la composición corporal del paciente. Sobre este aspecto, el doctor Pablo Molina, del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia, ha destacado la importancia de valorar de forma periódica el estado nutricional de los pacientes en tratamiento renal sustitutivo. “Gracias a esta valoración podemos prevenir, detectar y tratar precozmente el síndrome de desgaste proteico-energético (DPE), que es muy frecuente y con un pronóstico muy negativo en la evolución de los pacientes”, ha comentado.

En este sentido, el doctor Molina ha añadido que “existe una evidencia creciente de que la hemodiafiltración de alto volumen puede mejorar el estado nutricional de los pacientes, mostrando una serie de beneficios clínicos respecto a la hemodiálisis estándar. Entre ellos están el de producir un menor efecto pro-inflamatorio y catabólico respecto a la hemodiálisis convencional, manteniendo el apetito, estimulando la ingesta proteica y disminuyendo las restricciones dietéticas por la mejor capacidad de depuración de las toxinas que facilita este tipo de tratamiento renal sustitutivo”.

Asimismo, según datos del estudio PESET, publicado recientemente, se ha observado una preservación de la masa muscular en los pacientes sometidos a HDF de alto volumen, frente a aquellos sometidos a hemodiálisis estándar, en los que habitualmente se observa un descenso progresivo de los depósitos musculares. “Con estos resultados, unidos a una mejor supervivencia en los pacientes en tratamiento con HDF de alto volumen, nos deberíamos replantear las indicaciones clásicamente restrictivas para este tipo de técnicas, ya que deberían ofrecerse a todos los pacientes en diálisis, especialmente a aquellos en riesgo de desnutrición, a los de edad avanzada, con comorbilidad importante o aquellos con una larga expectativa de vida y sin posibilidad de trasplante renal”, concluyó el doctor Molina.
 

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