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Viernes, 22 de septiembre de 2017   |  Número 95
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sanidad al día
maximiza las inversiones en EHR
Entender el rendimiento de la inversión pasa por incorporar CDS
En 2013, el 59% de los hospitales norteamericanos había adoptado un sistema de registros médicos electrónicos (EHR) con algunas funciones avanzadas

Redacción. Madrid
En la década transcurrida desde la aprobación en Estados Unidos de la Ley de Tecnologías de la Información en Salud para la Salud Económica y Clínica (Hitech, 2009), el sector sanitario ha dado grandes pasos hacia la Adopción y Uso Significativo de Tecnologías de la Información para la Salud, con el fin de reducir costes y mejorar la calidad de la atención. El programa norteamericano Meaningful Use of Health IT (Uso Significativo de Tecnologías de la Información en Salud) concede incentivos a los centros médicos que consigan ciertos objetivos en el uso de Tecnologías de la Información (TI) en salud.

Denise Basow, presidenta y CEO de Eficacia Clínica en Wolters Kluwer.

En 2013, el 59 por ciento de los hospitales norteamericanos había adoptado un sistema de registros médicos electrónicos (EHR) con algunas funciones avanzadas, cuadruplicando los índices de 2010. Hoy en día, su adopción está en torno al 70 por ciento. Aunque llegar al nivel 2 de Uso Significativo de las TI ha llevado su tiempo, el 68 por ciento de los encuestados en el estudio anual de HIMSS sobre uso de TI en salud (2015) indicaba que su organización ya utilizaba TI para obtener mejoras en la “Experiencia de la atención al paciente”, concepto desarrollado por el Institute for Healthcare Improvement y que aborda tanto la calidad de la atención clínica como la satisfacción del cliente.

No obstante, existe una falta generalizada de evidencia cuantificable que apoye el impacto monetario que se espera de los EHR. Una de las pocas aproximaciones en este sentido es la previsión de RAND –organización de investigación para apoyar políticas públicas- que afirma que una implementación y una interconexión eficaces podrían ahorrar más de 81.000 millones de dólares al año (Hillestad R. Health Aff (Millwood). Pero hasta ahora un gran número de estudios han fracasado en vincular la adopción de los sistemas de EHR a mejoras en el rendimiento de la calidad y la eficiencia de la atención (DesRoches, et al, 2010).

Sin embargo, se vislumbra a corto plazo un rendimiento de la inversión en esta importante tecnología para aquellos hospitales y centros sanitarios que reconozcan la diferencia entre lo que necesitan los médicos para influir en los resultados clínicos y lo que la tecnología EHR puede ofrecer. Si se subsana esta deficiencia con un apoyo en la toma de decisiones clínicas (CDS, del inglés Clinical Decision Support) que ayude a los médicos a tomar decisiones más precisas y con más rapidez, se podrá optimizar el rendimiento de la inversión en Tecnologías de la Información para la salud.

Más allá de la justificación médica

En el campo clínico existe una sólida justificación del rol de los CDS en la consecución de mejores resultados. De hecho, el mismo estudio que no encontró mejoras asociadas al rendimiento de los EHR por sí solos, sugiere lo que estudios posteriores han establecido con más firmeza: incorporar a los EHR CDS intuitivos y adaptados a los pacientes impulsa mejoras en calidad.

Uno de los estudios más importantes sobre CDS se publicó en el Journal of Hospital Medicine. Asociaba la adopción de un CDS líder a una mortalidad ajustada al riesgo significativamente inferior, el equivalente a 11.500 vidas salvadas a lo largo de un periodo de tres años, así como a un mejor comportamiento de las métricas de calidad establecidas por la Hospital Quality Alliance en todas las enfermedades. Un estudio anterior en el International Journal of Medical Informatics asociaba el uso de CDS a mejores resultados en rentabilidad ajustada al riesgo en seguridad y complicaciones de los pacientes, y a estancias hospitalarias considerablemente más cortas.

Entender la justificación clínica de los CDS es importante, ya que ha allanado el camino para una justificación comercial convincente: integrar CDS en el EHR impulsa el rendimiento de la inversión gracias a la reducción de la variabilidad y a la mejora de la eficiencia de la atención, objetivos centrales del uso de los CDS.

La justificación económica

En las etapas iniciales de la Hitech (Health Information Technology for Economic and Clinical Health) se habló mucho de los incentivos económicos para compensar el coste de las inversiones en EHR para los hospitales que certificaran con éxito que hacían un Uso Significativo (Meaningful Use) de la tecnología. Pero la euforia disminuyó al cabo de pocos años, cuando quedó claro que, a pesar de una base de pagos de 2 millones de dólares, los incentivos económicos apenas tendrían impacto. Los autores del análisis “What It Will Take To Achieve The As-Yet-Unfulfilled Promises Of Health Information Technology” (Qué costará conseguir las aún incumplidas promesas de las tecnologías de la información en salud, Health Affairs, 2013) resumían el ánimo del sector afirmando: “Es extraordinario los pocos admiradores que tienen las TI en salud entre los profesionales de la atención sanitaria. Esta falta de entusiasmo puede atribuirse, en parte, a los reveladores resultados de estudios que demuestran que, en muchos casos, las TI no han conseguido ofrecer los beneficios prometidos en productividad y seguridad de los pacientes”.

Sin embargo, al cabo de pocos años, ese ánimo ha cambiado. La llegada inminente de los requisitos del nivel 3 de Uso Significativo y un número cada vez mayor de evidencias que muestran el impacto de un CDS correctamente integrado, hacen vislumbrar a corto plazo una justificación convincente para el uso de las TI.

Por ejemplo, el estudio antes mencionado del Journal of Hospital Medicine concluyó que el CDS acortaba la duración de las estancias hospitalarias en la asombrosa cifra de 372.500 días de hospitalización al año. Para el hospital medio en California, el ahorro superaría los 1.160 millones de dólares en gasto por hospitalización (Hospital Adjusted Expenses per Inpatient Day), basándose en una cantidad de 3.128 dólares al día por paciente, según pautas de la Kaiser Family Foundation.

El estudio Sistemas de Conocimiento Clínico en Hospitales y Resultados Sanitarios (Hospital Clinical Knowledge Systems and Health Outcomes Study), realizado por Solucient (ahora Truven Health) en asociación con Wolters Kluwer, reveló también que los hospitales que usaban CDS presentaban una duración de la estancia ajustada al riesgo significativamente inferior (de promedio, 0,167 días), un índice de complicaciones mucho menor y mejores índices de seguridad del paciente. Las mejoras resultantes en seguridad y eficiencia se asociaron a beneficios económicos concretos, como los 30.936 dólares del ahorro resultantes de evitar un evento adverso. Extrapolando estas conclusiones, los investigadores determinaron que una gran organización sanitaria en Minnesota conseguiría un ahorro anual de 29,5 millones de dólares y un rendimiento de 102 veces su inversión en CDS, mientras que un hospital de tamaño medio de Nueva York conseguiría un ahorro anual de 5,4 millones de dólares y un rendimiento de 235 veces su inversión.

Finalmente, un estudio sobre rendimiento de la inversión (ROI) llevado a cabo por Forrester Research concluyó que el Salford Royal NHS Foundation Trust (Manchester) -un servicio que integra hospital, atención primaria y servicios comunitarios en Inglaterra- había recuperado su inversión en un recurso de CDS en tan solo 90 días. Entre los ahorros cuantificables estaba el tiempo ahorrado en encontrar y verificar información para la toma de decisiones médicas. Éste suponía un promedio de casi un día al año para cada uno de los 300 usuarios, y generó un 25 por ciento de beneficios. Evitar al menos un 1 por ciento de todas las pruebas diagnósticas dio como resultado un ahorro correspondiente al 75 por ciento de los beneficios cuantificables.

Mejores resultados con la integración en los procesos de trabajo

Del mismo modo que la adopción no se equipara automáticamente a un uso significativo, incorporar CDS a un EHR no mejora automáticamente los resultados clínicos. El modo en que se integre el CDS en el trabajo clínico impactará en la adopción o no de esta herramienta por parte de los médicos y, por tanto, en su efectividad.

Los médicos desean un CDS que proporcione acceso rápido a una guía con los últimos conocimientos científicos sobre diagnósticos y tratamientos, basada en la evidencia, y que presente información relevante, de confianza, fácilmente accesible, y que les ayude a ofrecer la mejor atención posible. La comodidad es otra consideración importante. Cada vez más, los médicos desean acceder a recursos de valor a través de dispositivos móviles, portales clínicos o bibliotecas online y, por supuesto, incorporados al EHR.

Mercy Health, un proveedor de servicios de salud de los Estados de Ohio y Kentucky (EUA), encontró en los CDS la oportunidad de cumplir su promesa de mejorar las vidas de los usuarios y facilitar la atención sanitaria. Desplegó UpToDate Anywhere, que permite a los médicos acceder al recurso CDS desde sus dispositivos móviles, desde cualquier terminal del hospital o la clínica, desde casa, o desde dentro del sistema EHR.
Dentro del EHR, los usuarios pueden encontrar al momento asesoramiento útil a través de un botón HL7 (conjunto de estándares para facilitar el intercambio electrónico de información clínica).

La integración de mensajería HL7 en áreas críticas del historial del paciente (relación de problemas, mantenimiento de la salud, entrada de peticiones y principales quejas) permite a los médicos de Mercy acceder a información específica contextualizada en cuestión de segundos. Esto, unido a su facilidad de acceso, ha mejorado significativamente su adopción y utilización por parte de los médicos.

Maximizar resultados y Rendimiento de la Inversión

La relación de la atención sanitaria con la tecnología supone un punto de inflexión crucial. Obtener rendimiento de los miles de millones invertidos en EHR y otras tecnologías de información de la salud es un proceso lento. Pero está llegando. La clave está en aceptar el potencial real de los EHR y entender cómo la aplicación de CDS puede crear información procesable en el lugar de atención.

Quienes lo han adoptado en una fase temprana, como Mercy, han demostrado los buenos resultados que se pueden conseguir cuando se incorporan CDS a EHR para complementar los flujos de trabajo clínico existentes, permitiendo a los médicos tomar mejores decisiones en el cuidado de los pacientes. Esto se traduce en una utilización fructífera de las TI de salud para mejorar la calidad y la seguridad de la atención, reducir los costes, y generar un rendimiento de la inversión cuantificable.

Independientemente de cómo se acceda a ellos, los recursos de CDS deben vincularse estrechamente a los procesos de trabajo clínicos. Así, tanto las interfaces del CDS como las interfaces de las aplicaciones para acceder a él, tienen una importancia vital. Con esta finalidad, cada vez más hospitales se están pasando a HL7 como herramienta de comunicación entre la historia clínica del paciente y la evidencia médica.

La historia clínica digital en España

En España, según datos del Ministerio de Sanidad (febrero 2017), 17 de los 18 servicios de salud autonómicos han implantado la Historia Clínica Digital del Sistema Nacional de Salud (Hcdsns). La Hcdsns tiene como finalidad garantizar a ciudadanos y profesionales sanitarios el acceso a la documentación clínica más relevante para la atención sanitaria de cada paciente. En la Historia, se incluye documentación que se encuentre disponible en soporte electrónico en cualquier lugar del Servicio Nacional de Salud, asegurando a los ciudadanos que la consulta de sus datos queda restringida a quien esté autorizado para ello.

En el 2009, la Comisión Europea publicó el estudio The socio-economic impact of interoperable electronic health record (EHR) and ePrescribing systems in Europe and beyond (Impacto socioeconómico de los sistemas interoperables de Historia Clínica Electrónica y de Receta Electrónica en Europa). Los autores evaluaron 11 casos reales de implementación de estas tecnologías.

El informe explica que son soluciones que deben adaptarse al entorno particular de cada centro sanitario o sistema de salud. Los beneficios de aplicación de TI en salud repercuten en todos los agentes implicados: pacientes –reciben una mejor atención-, médicos –proporcionan una atención más precisa y con menor tiempo- y pagadores –reduce el gasto sanitario derivado de pruebas innecesarias y otros errores. El informe concluye que la inversión en TI se rentabilizará y generará beneficios a largo plazo, pues forma parte de una estrategia también a largo plazo.

 

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