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Viernes, 17 de abril de 2015   |  Número 69
EL PULSO
CURSO DE HIPOFRACCIONAMIENTO
La Radioterapia SBRT y los agentes biológicos dirigidos, una nueva terapia para tratar el cáncer
“La unión de estos dos tipos de tratamientos se podría definir como la sinergia perfecta. Ambas buscan la máxima potencia biológica para la destrucción de células tumorales con la finalidad de un mejor control de la enfermedad”, según García.

Redacción. Madrid
Durante este curso se realizará, a través de distintas ponencias, una revisión actualizada de la Radioterapia SBRT hipofraccionada, es decir aquella con la que se aplica altas dosis de radiación, en menos sesiones y con mayor eficacia terapéutica salvaguardando los tejidos sanos próximos a la lesión tumoral.

Los doctores Pedro Lara y Rafael García.

En este mismo encuentro se repasarán  los avances tecnológicos de esta modalidad terapéutica  y  sus beneficios. En la actualidad su indicación clínica es una alternativa a la Radioterapia convencional en distintos tipos de cáncer como: mama, recto, pulmón e hígado. Pero además en esta jornada se han avanzado los esperanzadores resultados que se están obteniendo de la combinación de la Radioterapia SBRT hipofraccionada, y los agentes moleculares biológicos dirigidos, una nueva línea terapéutica en la lucha contra el cáncer que el Grupo IMO ha comenzado aplicar en España. 

“La unión de estos dos tipos de tratamientos se podría definir como la sinergia perfecta. Ambas buscan la máxima potencia biológica para la destrucción de células tumorales con la finalidad de un mejor control de la enfermedad, minimizando la afectación en la calidad de vida. La SBRT, desde un punto de vista local, a través de la precisión milimétrica nos permite alcanzar dosis consideradas ablativas consiguiendo controles locales en torno al 80-90 por ciento. Por otro, lado las terapias dirigidas, desde un punto de vista sistémico (generalizado), atacarían de manera selectiva a las células circulantes que presenten determinadas características moleculares”, según Rafael García, coordinador del Centro de Radioterapia y Radiocirugía Robotizada CyberKnife del Grupo IMO.

Hasta hace unos años el control local de la enfermedadoligometastásica se confiaba a la cirugía, a pesar de los altos índices de morbilidad que conlleva. Una situación que ha cambiado gracias al abordaje multidisciplinar en Oncología  y a la incorporación de equipos de alta tecnología radioterápica.

“Esta combinación (SBRT y agentes moleculares biológicos dirigidos) aumenta la acción antitumoral e incluso se logran mayores índices de supervivencia si lo comparamos con abordajes terapéuticos convencionales. Nuestra experiencia clínica se dirige, sobretodo, a pacientes oncológicos con metástasis pulmonares, óseas y hepáticas, aunque poco a poco se añadirán otras patologías oligometastásicas propiciadas por: el cáncer de mama, cáncer de cabeza y cuello, colo-rectal, de páncreas y cáncer renal. Estamos convencidos de que estamos en el buen camino y que la aplicación de la SBRT incide positivamente tanto por sus efectos ablativos, como por sus efectos sumatorios a estos agentes dirigidos para lograr la inhibición del crecimiento tumoral, para impedir la angiogénesis o proliferación de vasos sanguíneos que alimentan las células cancerosas o para aumentar la estimulación antitumoral del sistema inmune del enfermo con cáncer”, asegura García.

Buenos resultados

Una nueva línea terapéutica con la que se están obteniendo buenos resultados como explica Pedro Lara, jefe del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Dr. Negrín de Las Palmas de Gran Canaria, uno de los ponentes invitados en este curso. “Pero además, la SBRT se viene asociando a los nuevos tratamientos dirigidos, sobre todo, a nuevos agentes inhibidores y a modificadores de la respuesta inmune, para lograr una mayor respuesta antitumoral -aseguró Lara quien añadió- entre estos agentes destacan los inhibidores de Tirosín Kinasa (TKIs) que son determinadas proteínas que se activan en las células tumorales facilitando el crecimiento de la lesión. En estos casos, la SBRT asociada a estos inhibidores, potencia el efecto antitumoral local y complementa el tratamiento sistémico haciéndolo más duradero”.  

La angiogénesis, es decir, la formación de vasos sanguíneos nuevos también  favorece el crecimiento del tumor y su diseminación. En este sentido, los inhibidores de la angiogénesis como son determinados anticuerpos monoclonales y moléculas de bajo peso molecular, combinados con la SBRT se  potencia su acción. “Esta es la segunda línea terapéutica donde esta combinación arroja resultados positivos porque se logra aumentar la capacidad de estos inhibidores para impedir la aparición de nuevos vasos sanguíneos con lo que logramos detener  o enlentecer  el crecimiento tumoral y la aparición de metástasis. En tercer lugar –añade el especialista- también la SBRT se puede combinar con determinadas vacunas y moléculas que modifican la respuesta inmune frente al tumor. Gracias a esta asociación terapéutica logramos mejorar  la respuesta inmune de estos agentes  tanto a nivel local como a distancia”.

 

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