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Viernes, 18 de enero de 2013   |  Número 44
TRIBUNA
JUAN ABARCA CIDÓN, SECRETARIO GENERAL DEL IDIS
La subida del IVA sanitario

El sector sanitario privado ha sido durante estos años de crisis de los pocos que la ha ido aguantando en positivo. En un entorno en el que tiene que complementarse y competir con una sanidad pública de cobertura aparentemente universal, su nivel de calidad, eficiencia y servicio ha permitido que a pesar de las dificultades económicas que ha ido pasando la sociedad, el seguro de asistencia de salud haya sido considerado casi como un producto de primera necesidad y no sólo no hayan disminuido el número de asegurados, sino que ha venido creciendo de manera regular a ritmos del 2-3%, hasta alcanzar los 7 millones de asegurados que existen en la actualidad en nuestro país. Además, el sector sanitario privado genera algo más de 300 mil empleos cualificados que tampoco han sufrido prácticamente las inclemencias de la crisis económica, constituyéndose así como uno de los sectores empresariales más estables que existe.

Todas estas circunstancias, fuera de prejuicios, demagogias e ideologías hacen que el sistema sanitario privado sea un elemento fundamental para el mantenimiento del estado de bienestar tanto de los ciudadanos a título individual, como de la sociedad en general y más en el momento de recesión económica que estamos padeciendo.

Ayer se daba a conocer la sentencia  del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que obliga a España a incrementar el IVA de los productos sanitarios del 10 al 21%. Y de acuerdo a la misma, la aplicación del IVA reducido queda reservada a los productos sanitarios que solamente puedan ser utilizados para el uso exclusivo y personal de personas con minusvalía. Si tenemos en cuenta que los servicios de asistencia sanitaria se facturan exentos  de  IVA y que por tanto los proveedores sanitarios privados no tienen capacidad de repercutirlo en pacientes o aseguradoras, la pérdida económica no es recuperable.

La  aplicación del IVA normal - al 21% - a todos estos productos que actualmente se les aplica el IVA reducido – al 10% - implicará una pérdida por el IVA para las empresas sanitarias próxima al 15% de su Ebidta. Es decir, si el sector en el momento actual tiene un margen de Ebidta medio de un 8,25%, la aplicación de esta medida supondría de golpe una reducción de los márgenes hasta por debajo del 7%. Y provocaría además una reducción del 25% del beneficio final. 

En este momento la presión a la que están sometidas los centros sanitarios dado el nivel de competencia,  en forma de ajuste de prima que mantienen las aseguradoras para retener los asegurados, junto con el retraso en los pagos por parte de la comunidades autónomas y los bruscos recortes que se han producido en forma de disminución de conciertos, hacen que existan multitud de hospitales en niveles de beneficio prácticamente nulo, a los que ésta medida  les supondría directamente entrar en pérdidas y aquellos que puedan soportarlo les afectara directamente a su capacidad de inversión y reposición en tecnología ; y todo esto sin entrar a valorar los miles de puestos de trabajo que se verán  reajustados para tratar de compensar el incremento de coste por la pérdida debida al incremento del IVA.

Al final se producirá una repercusión en toda la cadena de valor que condicionará un incremento imprescindible en la prima que pagan los usuarios, con la consiguiente disminución del aseguramiento privado y los efectos que esto tiene sobre el incremento de gastos y recursos para el sistema público. El sector sanitario privado, a pesar de la falta de consideración que se tiene desde los poderes políticos ha venido siendo una fuente de crecimiento y de generación empleo. Deberemos dejar al lado la demagogia y valorar realmente las consecuencias en empleo y en el estado de bienestar que se producirá si empieza a resentirse el sector sanitario privado y entre todos hemos de tratar de promover medidas que contribuyan a su consolidación y su estabilidad, como la promoción fiscal de los seguros de salud, o la ampliación del modelo de las mutualidades a otros colectivos, con la finalidad de compensar este nuevo zarpazo que sin duda, contribuirá a que un sector referencia por  su aportación y buen servicio se vea abocado a la inestabilidad y al cierre de multitud de sus centros.
 

 

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