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Viernes, 10 de junio de 2011   |  Número 10 Ao I
JOSÉ MANUEL BAJO ARENAS, PRESIDENTE DE FACME
“Nuestra labor se aplica a la sanidad pública y privada, sin distinciones”
El entrevistado considera que la gestión en el sector es más directa y eficiente

José Manuel Bajo Arenas, presidente de Facme.

Javier Barbado. Madrid
La Federación de Asociaciones Científico-Médicas Españolas (Facme) representa a los colectivos que velan por el rigor de las aplicaciones de la ciencia en el mundo de la salud. Su actual presidente ha conversado con Publicación de Sanidad Privada para analizar cómo se relaciona la Federación con la sanidad privada en España y conocer, en definitiva, su visión personal sobre el sector, al que reconoce capacidad y méritos demostrados para complementar el servicio de salud público e incluso contrarrestar con sus aportaciones la situación de crisis económica.

La sanidad privada representa el 30 por ciento de la asistencia en España. ¿Qué opinión le merece como presidente de Facme?

Me parece que es una cifra más que aceptable habida cuenta de que se trata de una asistencia que se realiza a una población que, casi en su totalidad, está afiliada a la sanidad pública, y luego, además, tiene sus pólizas de seguro o financia directamente su asistencia.

¿Qué clase de relación mantienen las sociedades médico-científicas con el sector sanitario privado?

Las sociedades científicas velan por la calidad de la asistencia sea pública o privada. Para ello emiten protocolos de actuación, guías clínicas y documentos de consenso que son aplicables a las dos áreas sin distinción y que siguen con el mismo rigor unas y otras. En este sentido, la sanidad privada ha hecho un gran esfuerzo y su nivel ha mejorado considerablemente en los últimos años

¿Qué opinión le merecen la fórmulas de colaboración público-privada en la asistencia sanitaria, en concreto las mutualidades del Estado?

Me parecen adecuadas. Se libera al sector público de una sobrecarga con una asistencia buena, rápida y cómoda. Además, está asegurada la totalidad de las prestaciones porque, cuando por alguna razón –cada vez más rara– no se dispone de ella en la privada, la pública ejerce un efecto vicariante sobre ella.

El presidente de Facme resalta el papel complementario del sector sanitario privado en España.

¿Considera importante el papel de la sanidad privada para la profesión médica?

De todo lo dicho anteriormente se deduce que sí. No es momento de restar, sino de sumar, y, si la sanidad privada, con gran mérito y esfuerzo, se encarga de una parte de la asistencia que detrae a la pública, bienvenida sea.

¿Cómo ha afectado la crisis económica a las asociaciones científicas?

Es evidente que, como a todos, nos afecta. Pero las sociedades científicas no tienen como objetivo obtener beneficios económicos, y la mayoría tienen presupuestos muy austeros. El sistema de financiación de las mismas debe ser en el futuro objeto de un debate, pero, en épocas de crisis, se trata de acompasar los gastos a los ingresos. Se quita todo lo superfluo y se compensa la mayoría de las veces con el trabajo desinteresado y altruista de los socios que trabajan por el bien común.

¿Cree que la sanidad privada es un elemento clave para superar la crisis y garantizar el futuro del Sistema Nacional de Salud?

Creo que sí. Primero, por el momento que vivimos de crisis, en el que todas las ayudas son importantes. Segundo, porque la calidad prestada es buena. Tercero, porque la gestión es más directa y eficiente y simplifica mucho las cosas. Y cuarto, porque ya tienen una infraestructura: hospitales, centros para consultas externas… que no podemos permitirnos soslayar.
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