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Viernes, 16 de noviembre de 2018   |  Número 108
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El 40% de los adultos españoles tiene sobrepeso
Problemas cardiovasculares, dislipemia, diabetes tipo II y mayor riesgo de sufrir cáncer: consecuencias de no incorporar hábitos de vida saludable tras someterse a técnicas médicas contra la obesidad
Además de la ganancia de peso también aparecen comorbilidades no existentes previamente

La obesidad se ha definido como una epidemia mundial en el siglo XXI. Además el número de personas con problemas de peso se ha duplicado en los últimos 20 años. Esto se traduce en que el 40% de los españoles tienen sobrepeso y más del 20% sufren obesidad. “Hay que tratar el sobrepeso y la obesidad como una enfermedad. Las personas con este problema no sólo tienen un peso que disminuye gravemente su calidad de vida, sino que también padecen comorbilidades muy importantes que hacen que su esperanza de vida se acorte considerablemente” afirma el Dr. Gonzalo Guerra Azcona, cirujano de la Unidad de Cirugía Bariátrica y Síndrome Metabólico del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas de Madrid.

Más frecuente en pacientes sometidos a técnicas no quirúrgicas o temporales.

Las principales comorbilidades asociadas a la obesidad son múltiples: hipertensión, diabetes tipo II, dislipemia (índices elevados de colesterol y triglicéridos), problemas osteoarticulares, mayor riesgo de padecer determinados tipos de cánceres (ginecológicos, colon y recto, páncreas, hígado, riñón, tiroides, meningioma, etc.), apnea del sueño y problemas cardiovasculares. “Cuando un paciente se somete a un proceso definitivo para tratar su obesidad y alguna comorbilidad asociada a la misma o a un método temporal tiene que ser consciente de que debe de reeducarse nutricionalmente y olvidarse de la vida sedentaria, ya que no hacerlo puede tener consecuencias muy negativas para su salud, como la vuelta a la obesidad y la aparición de patologías que incluso antes no tenía” explica el Dr. Federico del Castillo, corresponsable de la Unidad de Cirugía Bariátrica y Síndrome Metabólico de CMED.

Consecuencias como estas son más frecuentes en pacientes que se han sometido a técnicas temporales como la banda gástrica y el balón intragástrico o técnicas endoscópicas que simulan una gastrectomía tubular (método pose). El motivo principal es que una vez conseguido el objetivo de pérdida de peso, principalmente, van abandonando de forma progresiva tanto la dieta saludable como la práctica regular de ejercicio. “Comienzan dándose un ‘homenaje’ de vez en cuando para, poco a poco y de forma casi inconsciente, volver a ingerir el mismo tipo de comida que antes de someterse a este tipo de procesos, ya que no se han ‘reeducado’ nutricionalmente, sino que han considerado que era una dieta que debían seguir hasta conseguir adelgazar” aclara el Dr. Domingo Carrera, médico especialista en nutrición de CMED.

Reeducación nutricional

Los pacientes sometidos a tratamientos contra la obesidad deben “reeducarse” nutricionalmente y adoptar unas pautas alimenticias saludables que deben mantener en el tiempo, para lo que necesitan la ayuda de un especialista en nutrición humana. El médico especialista en nutrición explica cuáles son las claves para conseguir este propósito.

1. Comienza con el alta del paciente. Es una fase de alimentación líquida. Tiene una duración de entre 1 y 2 semanas dependiendo del tipo de cirugía o procedimiento. Ayuda a la cicatrización y a una fácil digestión.

2. Plan de alimentación semisólida y/o purés: Duración 2 semanas. En este periodo el aparato digestivo se va adaptando a su nueva forma y al nuevo proceso digestivo.

3. Alimentación sólida: Se mantiene hasta la consecución del objetivo de peso marcado por los especialistas.  Consta de diferentes planes semanales que van cambiando cada semana. De esta forma el paciente tiene una dieta variada y no repetitiva.

4. Fase de mantenimiento: consta de unas pautas alimenticias saludables que deben seguirse indefinidamente. “Es aquí cuando el paciente debe de haber ya interiorizado su nueva forma de alimentarse y haberlo convertido en un estilo de vida combinado con la práctica regular de ejercicio” matiza el Dr. Carrera.

En los últimos años se ha incrementado el número de pacientes que han tenido que someterse a un procedimiento contra la obesidad más agresivo al fracasar con otros procedimientos. “Pacientes con bandas gástricas, balones y que se han sometido a técnicas endoscópicas, como el método pose, han tenido que ser intervenidos, por ejemplo, a una gastrectomía tubular o un by-pass gástrico al volver al peso inicial (o incluso superior) y padecer, a veces, más comorbilidades asociadas a la obesidad de las que tenían inicialmente”, afirma el Dr. del Castillo.

¿Qué deberían de valorar los pacientes obesos?

• Incremento de la esperanza y calidad de vida

• Control sin medicación de patologías como, diabetes, hipertensión, colesterol y triglicéridos

• No utilización de equipos (hospitalarios y/o domiciliarios) para tratar la apnea del sueño

• Disminución del riesgo de patología tumoral y de problemas osteoarticulares (artrosis que pueden suponer la colocación de prótesis)

• Reducción del riesgo de sufrir incidentes cardio y cerebrovasculares

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