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Viernes, 18 de febrero de 2011   |  Número 2
SANTIAGO PALACIOS CARVAJAL, CONSULTOR DE TRAUMATOLOGÍA Y CIRUGÍA ORTOPÉDICA
“Reparar el hueso con células madre es una práctica habitual”
Los factores de crecimiento y las stem cell adultas se usan para estimular la proliferación tisular

Javier Barbado. Madrid
La ciencia aplicada española se vale desde hace tiempo de técnicas de regeneración tisular que, hace no tanto, hubieran parecido propias de la ciencia-ficción. El médico especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica Santiago Palacios Carvajal, del Hospital Sanitas La Zarzuela, explica cómo el empleo de factores de crecimiento y de células madre adultas funcionar para lograr que zonas óseas fracturadas terminen por consolidarse. De este modo, compañías como Sanitas y otros muchos equipos del sector sanitario en general, ponen en práctica un indiscutible uso terapéutico de las stem cell adultas y, en este caso con más frecuencia, de las proteínas capaces de inducir el crecimiento de los tejidos.

Santiago Palacios Carvajal fotografiado en su despacho.

¿Qué clase de técnicas de regeneración tisular se llevan a cabo en el Hospital Sanitas La Zarzuela?

Nosotros, desde hace bastantes años, empleamos con mucha frecuencia los factores de crecimiento, que son las proteínas que tienen alguna función de estimulación, regulación, diferenciación y modulación de la síntesis proteica. Estos factores de crecimiento, que son muchos y muy variados, se emplean para estimular la formación de hueso en nuestro caso.

¿Dónde se localizan estos factores de crecimiento?

Normalmente se encuentran en la matriz ósea. Los huesos están constituidos por una cortical que contiene un tejido esponjoso que es la matriz, donde predominan por razones fisiológicas muchos factores de crecimiento. Por medio de un procedimiento determinado, se pueden sintetizar y extraer. De los muchos que hay, fundamentalmente dos nos resultan muy importantes: uno es la proteína morfogenética, y otro son los factores de transformación del crecimiento.

¿Quiénes llevan a cabo la extracción?

Una serie de casas comerciales por medio de procedimientos más o menos complejos. Esos laboratorios nos venden los factores de crecimiento como si se tratara de aspirinas, es decir, son muchos los laboratorios que lo hacen.

Una vez que se dispone de ellos, ¿para qué los utilizan?

Podemos poner de ejemplo una pseudoartrosis, que es una fractura que no consolida: ponemos esos factores de crecimiento, que van mezclados con una serie de portadores de colágeno, hidroxiapatita, injertos de hueso… de modo que se hace una especie de mezcla con ello con los factores de crecimiento y se pone en la zona que queremos que consolide. Eso lo estamos haciendo desde hace ya bastantes años.

¿Y las células madre?

Son unas células que son especiales pero que, en realidad, se encuentran en la médula ósea desde que nacemos hasta que nos morimos. Las hay de dos clases: embrionarias y las del adulto. Las primeras son muy activas, tienen la capacidad de clonarse, disponen de gran capacidad de proliferación… Sin embargo, nosotros no las empleamos, porque se utilizan para otros fines. En cambio, las del adulto se localizan en nichos que todos tenemos. Por ejemplo, en lo que a nuestra praxis se refiere, nos fijamos en la parte interna del ala iliaca. Ahí se pincha con una aguja muy poderosa y se va extrayendo un líquido muy espeso que contiene una gran cantidad de células madre mesenquimales. Ese líquido se emplea, por ejemplo, en la necrosis de la cabeza femoral; se inyecta el líquido dentro para que intervengan las células madre mesenquimales.

Aparte del Grupo Sanitas, ¿dónde se hace esta técnica?

Se hace en muchos sitios. Nosotros lo hacemos desde hace tiempo, pero ni muchos menos somos los únicos en España. En cualquier caso, para nosotros es un trabajo ya habitual tanto el empleo de factores de crecimiento como de células madre.

¿Qué otro tipo de aplicaciones tienen los factores de crecimiento y las células madre en la práctica clínica diaria del centro?

Como le digo, una de las principales para nosotros es la pseudoartrosis o fractura no consolidada, por ejemplo en la cadera. Operas la pseudoartrosis, la reduces y, después, introduces factores de crecimiento por medio de un líquido portador que, una vez aplicado en la zona, estimula la formación del hueso y, además, modula la síntesis de las proteínas y se consigue así que la fractura consolide.

¿Y qué resultados se están obteniendo?

Se están obteniendo unos resultados estupendos desde hace ya tiempo. Otro ejemplo puede ser el de un quiste en el hueso, que está vacío. Lo abres, se extrae el líquido que contiene, lo cruentas y lo rellenas con esa pasta o mezcla que contiene o bien factores de crecimiento, o bien células madre.

¿Se usan más, entonces, los factores de crecimiento que las células madre?

Se opta en primer lugar por los factores de crecimiento porque es mucho más fácil y eficaz. Sin embargo, las células madre son más activas, sólo que el procedimiento de extracción es más complicado. No obstante, hay lugares donde no se pueden utilizar los factores de crecimiento porque el líquido que los porta es muy espeso, y entonces se utilizan las células madre, que, como he explicado, se extraen de los nichos, de donde se extraen por aspiración. ¿Para qué? Para cualquier lugar donde haya un defecto de hueso. Por ejemplo, en el caso de un tumor, hay que resecarlo y rellenarlo, y se pueden poner injertos provistos de células madre.

Supongo que la respuesta no es la misma en función, por ejemplo, de la edad del paciente.

Claro, evidentemente: mientras más joven es el paciente, mejor. Pero no debe olvidarse que, como he dicho, todos tenemos células madre desde que nacemos hasta que nos morimos. Así que esa leyenda de que los viejos no tenemos células madre…

Y las células madre embrionarias, ¿las utilizan?

Se pueden utilizar también. Pero claro, en ese caso no pueden ser tuyas, de modo que hay que recurrir, o bien a la células madre del cordón umbilical (niños cuyos padres lo guardan al nacer por si acaso lo necesitan), o bien células madre embrionarias homólogas, o sea de otra persona. Hay bancos en donde hay células madre que no son antólogas pero también son muy eficaces.

Con todo, al tratarse de células embrionarias, empiezan a despertarse los problemas éticos que usted conoce al igual que yo.

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