¿Quiere recibir la Publicación de Sanidad Privada en su correo de forma gratuita?
Viernes, 17 de noviembre de 2017   |  Número 97
Acceda a nuestra hemeroteca
*Francisco Poyales Galán
Seguridad e información, un derecho del paciente
Redacción. Madrid

Francisco Poyales Galán, presidente de Innova Ocular. 

Hace ya muchos años que numerosas instituciones médicas, como es el caso de Innova Ocular, adoptaron un compromiso firme y decidido con la calidad como elemento consustancial a nuestro propio sistema de trabajo. A quienes nos dedicamos a cuidar de la salud de la población esta herramienta nos ha permitido evolucionar en el tiempo, efectuando sobre nuestros procesos una mejora continua, revisada y auditada por entidades de certificación de reconocido prestigio. En este contexto, la seguridad del paciente ha sido, es y seguirá siendo para todos el objetivo y elemento clave para poder avanzar en dicha mejora, constituyéndose en una de las estrategias prioritarias de la Dirección de nuestras instituciones.

Como muchas otras empresas del sector, en los últimos años hemos crecido de manera exponencial en número de pacientes en consulta e intervenciones quirúrgicas, pero nuestra eficacia y eficiencia no se ha visto alterada, y ello es debido a que este crecimiento ha ido acompañado de actuaciones para reducir al mínimo los efectos adversos derivados de la propia atención sanitaria, y a que ha sido apoyado con una intensificación en la formación del personal y en inversión tecnológica de última generación que hiciera posible seguir creciendo sin reducir la seguridad del paciente.

Muchos estudios demuestran que una gran parte de los problemas de seguridad de los pacientes son evitables. La norma europea UNE 179003 de Gestión de Riesgos para la Seguridad del Paciente tiene como objetivo fomentar precisamente dicha gestión de forma activa para disminuir los eventos adversos evitables. La certificación de un sistema de gestión de riesgos conforme a la UNE 179003 supone una forma sistemática de abordar la gestión de la seguridad del paciente, desde sus aspectos más clínicos a los aspectos más organizativos. En este sentido, adoptar sistemas de gestión de riesgo, como el que tienen implementadas las clínicas del grupo que tengo el honor de presidir, termina por consolidar una cultura de seguridad del paciente, alcanzando un balance muy positivo entre riesgo y resultados en salud.

Si importante es el criterio médico protocolizado que salvaguarda esta seguridad, no menos lo son dichos procesos organizativos, entrando en juego un aspecto igualmente fundamental y destacable: la información al paciente, aspecto que debe controlarse y someter a evaluación permanente en todas las vertientes existentes en la institución, pues no sólo es que el paciente debe “saber”, sino que es un derecho que le asiste en cualquier proceso asistencial.

Información y seguridad son, sin duda, desde hace muchos años y en la Medicina de nuestros días, retos para consolidar el derecho básico de los pacientes a recibir una atención sanitaria segura. Con este convencimiento y participación activa trabajamos todos los profesionales de las clínicas en Innova Ocular y, me consta, la gran mayoría de las instituciones del sector sanitario.

 

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2017 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com