GE HealthCare ha presentado en el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR) 2026 dos de sus últimas innovaciones tecnológicas, el sistema de administración de anestesia Carestation 850 y la plataforma de monitorización Carevance, con el objetivo de dar respuesta a los principales retos de la práctica anestésica actual: mejorar la precisión clínica, optimizar los flujos de trabajo y reforzar la seguridad del paciente en entornos cada vez más complejos.
El congreso, celebrado en San Sebastián, se ha consolidado como uno de los principales puntos de encuentro para los profesionales de la anestesiología en España, con un programa centrado en la innovación, la seguridad del paciente y la colaboración entre especialistas.
En este contexto, la participación de GE HealthCare pone el foco en cómo la tecnología puede contribuir a aliviar la presión asistencial y facilitar la toma de decisiones clínicas en tiempo real, especialmente en un escenario marcado por el aumento de la complejidad quirúrgica, la necesidad de hacer más eficientes los recursos disponibles y la obligación de incrementar la seguridad de los pacientes con el soporte de herramientas que ayudan a tomar decisiones y aplicar terapias más precisas.
Precisión clínica y automatización en la nueva generación de anestesia
Durante el congreso, la compañía ha presentado su sistema de anestesia de nueva generación Carestation 850, diseñado para adaptarse a la evolución de las necesidades clínicas y operativas en quirófano.
Entre sus principales aportaciones destaca la incorporación de herramientas que permiten automatizar procesos clave, como el control de los gases anestésicos, ajustando de forma automática los flujos para mantener los objetivos clínicos establecidos con mayor precisión que los métodos manuales. Este enfoque no solo contribuye a mejorar la seguridad del paciente, sino que también reduce la variabilidad en la práctica clínica.
Asimismo, el sistema integra tecnologías como la vaporización inteligente —que permite rellenar anestésicos sin interrumpir el procedimiento— y una interfaz de usuario renovada con pantalla de gran formato, diseñada para facilitar la visualización de datos y agilizar la toma de decisiones en entornos de alta exigencia.
Carestation 850 también responde a la necesidad de abordar una mayor diversidad de perfiles clínicos, desde pacientes neonatales hasta casos complejos en adultos, incorporando herramientas que permiten aplicar estrategias avanzadas de ventilación y monitorización respiratoria, pudiendo llegar a ajustar un volumen tidal de hasta 5 ml/min en modo PCV-VG.
A ello se suma su enfoque en sostenibilidad, ya que la posibilidad de trabajar con flujos bajos puede contribuir a reducir emisiones en hasta un 65% y optimizar el consumo de recursos en quirófano, alineándose con los objetivos medioambientales del sistema sanitario.
“Estamos viendo cómo los entornos quirúrgicos son cada vez más exigentes, con pacientes más complejos y equipos sometidos a una alta presión asistencial. Innovaciones como Carestation 850 están pensadas precisamente para responder a este contexto, combinando precisión clínica, eficiencia operativa, sostenibilidad y mayor seguridad para el paciente”, ha señalado Juan Carlos Antony, Patient Care Solutions (PCS) Executive Manager en GE HealthCare.
Monitorización continua y conectada a lo largo de todo el proceso asistencial
Junto a esta solución, GE HealthCare ha mostrado Carevance, una plataforma de monitorización de pacientes que apuesta por un modelo unificado, escalable y adaptable a distintos entornos clínicos.
Diseñada para acompañar al paciente a lo largo de todo el proceso asistencial —desde quirófano hasta UCI, urgencias o transporte—, esta innovación permite mantener la continuidad de los datos clínicos gracias a su conectividad inalámbrica y autonomía, evitando interrupciones en la recogida de datos clínicos.
Este enfoque facilita una visión integral del estado del paciente, mejorando la capacidad de respuesta ante cambios clínicos y favoreciendo decisiones más informadas. Además, la incorporación de algoritmos y parámetros clínicos validados permite tomar decisiones más precisas y fiables incluso, en situaciones complejas, como sucede con Cardiac Output Insights.
Otro de los aspectos destacados es la mejora en la experiencia de uso para los profesionales sanitarios. La interfaz intuitiva y la coherencia entre dispositivos en diferentes áreas hospitalarias contribuyen a reducir la carga de trabajo y el tiempo de aprendizaje, elementos clave en entornos con alta presión asistencial.
“La monitorización ya no puede entenderse como algo puntual o limitado a un espacio concreto. Necesitamos soluciones que acompañen al paciente en todo su recorrido asistencial, conectando datos, equipos y profesionales para ofrecer una atención más segura, continua y personalizada”, ha concluido Antony.