Coincidiendo con el comienzo del año, cuando son muchas las personas que se fijan propósitos para los 12 meses posteriores, una encuesta europea impulsada por Novo Nordisk y realizada por la empresa de investigación de mercados Focal Data a más de 10.452 adultos con obesidad en Alemania, Italia, Polonia, Francia y España, revela la profunda sensación de aislamiento y estigma que enfrentan quienes conviven con esta patología. Sus resultados resaltan la urgente necesidad de replantear el debate sobre el control del peso, dando un paso más allá de la fuerza de voluntad individual hacia un enfoque más holístico y respaldado por el apoyo comunitario.
La encuesta, que ha contado con la participación de 2.000 personas con obesidad en nuestro país, detalla cómo casi un 36% de los encuestados españoles desconoce que la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica la obesidad como una enfermedad crónica compleja. Esto alimenta la idea equivocada y perjudicial de que controlar la obesidad es simplemente cuestión de "comer menos y moverse más". Para quienes viven con esta afección, la presión de los propósitos de principios de año puede ser particularmente aislante. A este respecto, la investigación muestra que más de la mitad de las personas con obesidad (51%) que intentan controlar su peso y mejorar su salud como propósito de año encuentra en la falta de apoyo el mayor obstáculo para mantener sus esfuerzos.
Como explica Paula Barriga, directora general de Novo Nordisk en España, “la cultura de los propósitos de año nuevo aplicada a la obesidad y el control del peso puede reforzar una visión dañina y simplista de la obesidad, desencadenando un sentimiento de culpabilidad en las personas que la presentan cuando los esfuerzos fracasan”.
Asimismo, añade que la encuesta revela que más de la mitad de las personas que conviven con obesidad a nivelnacional (55%) creen que la sociedad no entiende la condición como la enfermedad crónica que es y la ven como una opción de estilo de vida.
La obesidad, una enfermedad que se vive con estigma y soledad
Como parte de su compromiso con esta enfermedad, desde Novo Nordisk se quiere resaltar la importancia de que las personas con obesidad encuentren una red de apoyo conformada por profesionales de la salud, familiares, amigos y grupos comunitarios que permita promover una salud sostenible a largo plazo. “Combatir la obesidad es una opción valiente y continua, pero no debería ser una lucha en solitario. Es fundamental poder pasar de un enfoque donde la pérdida de peso depende solo de la persona a otro que tenga en cuenta el acompañamiento y que resulte más compasivo, eficaz y que contemple la base científica para su abordaje”, indica Paula Barriga.
Las distintas caras de la obesidad
La obesidad es uno de los mayores desafíos de salud que enfrentamos hoy en día. 1 de cada 7 personas la padece en el mundoi y se prevé que cerca de 2.000 millones de personas se verán afectadas durante la próxima décadaii. Para muchas, implica una vida con una salud y una calidad de vida reducidas, además de generar una carga económica considerable para la sociedad.
El 86% de los encuestados de nuestro país cree que las personas con obesidad experimentan un estigma de moderado a muy alto debido a su peso. Unido a ello, cabe destacar la vertiente psicológica de esta patología, la cual conlleva un impacto considerable. En este sentido, el 87% de las personas con obesidad afirma que esta enfermedad afecta negativamente su salud mental (el 65%, de moderada a grave) y el 85% expone que afecta sus interacciones sociales (el 63%, de moderada a grave).
El concepto simplista que existe generalizado en la sociedad en torno a esta condición ha sido otro de los aspectos destacados y es que casi 8 de cada 10 personas con obesidad (76%) coinciden en que las conversaciones deberían centrarse más en mejorar la salud y el bienestar general, en lugar de solo en las cifras de pérdida de peso.