La atención oncológica vive una transformación profunda en la que ya no basta con la excelencia clínica: la experiencia del paciente se ha convertido en un eje central del tratamiento. En esta entrevista, Cristina Cordón, presidenta de GenesisCare, explica cómo la compañía ha integrado el acompañamiento emocional, la medición continua de la experiencia y la agilidad asistencial como parte esencial del cuidado.
Cordón defiende un modelo altamente especializado en oncología, apoyado en la innovación tecnológica (como la radioterapia avanzada) y en la medicina de precisión, que permite personalizar los tratamientos y mejorar tanto los resultados clínicos como la calidad de vida de los pacientes. Todo ello, dentro de un entorno multidisciplinar y en constante actualización científica.
En un contexto donde el cáncer sigue siendo uno de los grandes desafíos sanitarios globales, la directiva subraya la urgencia de reducir la brecha en el acceso a la innovación, reforzar la prevención y avanzar hacia sistemas más integrados. En este camino, destaca también el papel de entidades como Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad y la necesidad de una colaboración público-privada efectiva para garantizar la sostenibilidad del sistema.
En tratamientos complejos como los oncológicos, la experiencia del paciente es tan importante como la eficacia clínica. ¿Cómo trabaja GenesisCare para que los pacientes se sientan acompañados y cuidados durante todo el proceso?
Un diagnóstico de cáncer cambia por completo la vida de una persona. Por eso, nuestro compromiso desde GenesisCare no es solo ofrecer el mejor tratamiento, sino estar realmente al lado del paciente en todo momento.
Acompañamos a cada persona desde el primer día con equipos multidisciplinares que trabajan de forma coordinada para garantizar continuidad, cercanía y seguridad en todo el proceso. Y lo hacemos con una escucha activa y estructurada. Medimos de forma constante la experiencia del paciente, con un NPS que se sitúa de forma sostenida por encima de 94, lo que refleja un alto nivel de confianza y satisfacción.
Además, monitorizamos todos los tiempos del proceso asistencial —desde la primera llamada hasta el inicio del tratamiento— porque sabemos que la agilidad también es parte del cuidado.
Impulsamos también iniciativas de apoyo como talleres, programas de acompañamiento y espacios de información dirigidos tanto a pacientes como a sus familias, para ayudarles a afrontar mejor el proceso.
Cuidamos especialmente aspectos como la comunicación, los tiempos de espera y el entorno asistencial, todo suma en un momento tan delicado. Nuestro objetivo es que cada persona se sienta escuchada, comprendida y acompañada, con la confianza de estar en manos de un equipo que no solo trata la enfermedad, sino que cuida de la persona en su conjunto.
La tecnología está transformando la forma en que se diagnostica y trata el cáncer. ¿Qué papel están desempeñando herramientas como la radioterapia avanzada o la medicina de precisión en la evolución de los tratamientos?
La innovación tecnológica es un pilar fundamental en la evolución de la oncología. En GenesisCare apostamos decididamente por la radioterapia de última generación, que permite tratamientos más precisos, eficaces y con menor impacto sobre los tejidos sanos.
Asimismo, la medicina de precisión está marcando un antes y un después, ya que nos permite adaptar los tratamientos a las características específicas de cada tumor y de cada paciente. Este enfoque personalizado no solo mejora los resultados clínicos, sino que también reduce efectos secundarios y optimiza la calidad de vida durante el tratamiento.
GenesisCare ha desarrollado un modelo muy especializado en Oncología. ¿Qué elementos diferencian este enfoque y qué beneficios aporta tanto a los pacientes como a los profesionales sanitarios?
Nuestro modelo parte de un elemento diferencial clave, somos una organización dedicada en exclusiva a la oncología. Esta especialización total nos permite concentrar conocimiento, experiencia e inversión en un único ámbito, lo que se traduce en una mayor capacidad de innovación y mejora continua.
Este enfoque se apoya en varios pilares. Por un lado, la investigación y la incorporación constante de nuevas tecnologías y tratamientos. Por otro, el trabajo multidisciplinar altamente coordinado, donde oncólogos radioterápicos y oncólogos médicos colaboran estrechamente para definir la mejor estrategia para cada paciente.
A esto se suma una apuesta decidida por la formación continua de nuestros profesionales, lo que nos permite estar permanentemente actualizados y trasladar rápidamente los avances al entorno asistencial.
El resultado es un modelo que ofrece a los pacientes un abordaje verdaderamente personalizado, más preciso y seguro. Y, al mismo tiempo, proporciona a los profesionales un entorno altamente especializado, dinámico y orientado a la excelencia, donde pueden desarrollar su práctica con acceso a innovación, conocimiento y herramientas avanzadas para la toma de decisiones clínicas.
A pesar de los avances, el cáncer sigue siendo uno de los grandes retos sanitarios globales. ¿Qué aspectos cree que requieren más impulso en los próximos años: investigación, acceso a tratamientos, prevención u organización de los sistemas sanitarios?
Todos los aspectos son clave y, en realidad, no pueden abordarse de forma aislada. Pero si tuviera que priorizar, diría que el gran reto es conseguir que la innovación llegue antes y de forma equitativa a todos los pacientes.
En los últimos años hemos avanzado enormemente en investigación y en el desarrollo de nuevas terapias, pero todavía existe una brecha importante en el acceso, tanto a nivel territorial como entre sistemas. Reducir esos tiempos —desde que una innovación está disponible hasta que llega al paciente— es fundamental.
Al mismo tiempo, debemos reforzar la prevención y el diagnóstico precoz, porque siguen siendo las herramientas más eficaces para mejorar la supervivencia y la calidad de vida. Y, para que todo esto sea posible, es imprescindible evolucionar hacia modelos organizativos más ágiles, integrados y orientados a resultados en salud.
En este contexto, la colaboración público-privada no es una opción, sino una necesidad. Solo sumando capacidades, compartiendo conocimiento y optimizando recursos podremos dar respuesta a un desafío de esta magnitud.
¿Cuáles son las principales prioridades de GenesisCare para seguir mejorando la atención oncológica y contribuir al progreso del sistema sanitario?
Nuestras prioridades pasan por seguir invirtiendo en innovación tecnológica y clínica, impulsar la investigación y fortalecer modelos asistenciales centrados en el paciente.
También estamos comprometidos con la medición de resultados en salud y la mejora continua, así como con el desarrollo del talento profesional. Todo ello con el objetivo de contribuir de forma activa a un sistema sanitario más sostenible, eficiente y orientado a resultados.
¿Cómo valora la labor que realiza IDIS?
El Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS) desempeña un papel muy relevante en la promoción de un sistema sanitario más cohesionado y eficiente.
Su labor es clave para fomentar el diálogo, la colaboración y la generación de conocimiento entre los distintos agentes del sector. Desde GenesisCare compartimos esa visión de complementariedad entre los ámbitos público y privado como vía para mejorar la calidad asistencial y garantizar la sostenibilidad del sistema.