Marta Moreno, directora de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado de AstraZeneca España, analiza los principales retos de la sanidad, el papel de la investigación biomédica en áreas de alta necesidad médica no cubierta y la importancia de garantizar un acceso temprano y equitativo a la innovación como palanca para un modelo asistencial más sostenible, personalizado y basado en el valor.
AstraZeneca tiene un fuerte compromiso con la investigación biomédica. ¿Cuáles son actualmente las áreas terapéuticas donde consideran que existe una mayor necesidad médica no cubierta?
En AstraZeneca queremos contribuir a definir el futuro de la salud, concentrando precisamente nuestros esfuerzos en aquellas áreas de alto impacto en las que cada avance puede marcar una diferencia real para los pacientes y la sociedad.
En España, el cáncer sigue siendo la primera causa de muerte y afecta a cientos de miles de personas cada año dejando un impacto profundo en los pacientes, sus familias, y también en el sistema sanitario. Por ello, en AstraZeneca nos enfocamos en abordar la enfermedad de manera integral, es decir, desde el diagnóstico precoz hasta la exploración de nuevas dianas terapéuticas en todas y cada una de sus fases y apostando por la medicina de precisión.
Además, las enfermedades cardiovasculares, renales y metabólicas suponen una elevada carga para el sistema sanitario, en un contexto marcado por la cronicidad y por el envejecimiento progresivo de la población. Resulta imprescindible implementar enfoques integrales que permitan intervenir de manera temprana, coordinar la atención de forma más eficaz y reducir las complicaciones que podrían evitarse, dado que su progresión además suele ser silenciosa.
Las patologías respiratorias constituyen otro reto relevante, ya que afectan a millones de personas y tienen un impacto significativo en su calidad de vida. Del mismo modo, en el ámbito de las enfermedades raras, los pacientes se enfrentan a largos y complejos procesos de diagnóstico y a opciones terapéuticas muy limitadas, lo que refuerza la necesidad de seguir avanzando en este campo, donde cada progreso puede suponer una diferencia decisiva.
¿Cómo equilibra AstraZeneca la apuesta por la I+D con el acceso temprano de los pacientes a tratamientos innovadores?
Cada año, AstraZeneca invierte más del 20% de sus ventas globales en I+D, una apuesta esencial para dar forma al futuro de la atención médica y avanzar hacia un modelo más eficiente. En España, esta dedicación se refleja en un equipo de más 2.500 empleados, de los cuales más de 1.000 están plenamente dedicados a la investigación y desarrollo de nuevas terapias.
En 2024 llevamos a cabo 450 estudios y proyectos de investigación en el país, de los que 259 corresponden a ensayos clínicos, desarrollados con la colaboración de los principales centros de investigación y la participación de más de 14.000 pacientes. Además, nuestro AstraZeneca Global Hub de Barcelona resulta clave en la estrategia global de investigación con la que aspiramos poner 20 nuevos medicamentos a disposición de los pacientes antes de que acabe la década.
Pero nada de esto sirve si la innovación no llega a quienes la necesitan. Por eso trabajamos activamente con todo el ecosistema para asegurar que el Sistema Nacional de Salud avance al mismo ritmo que la ciencia y garantice un acceso rápido y equitativo a los nuevos tratamientos. Hoy, en Europa, los pacientes esperan de media 578 días para acceder a medicamentos ya aprobados, mientras que en España este periodo asciende a 616 días. Abordar este reto exige entender la innovación no como un coste, sino como una inversión estratégica para la sostenibilidad del sistema sanitario y para ofrecer respuestas más eficaces y equitativas a las necesidades de los pacientes.
¿Qué papel cree que jugarán los tratamientos innovadores y la ciencia en el modelo asistencial?
Los tratamientos innovadores están transformando y reorganizando el modelo asistencial, impulsando una atención más personalizada, predictiva, preventiva, y basada en el valor. Estos avances no solo amplían las opciones terapéuticas, sino que obligan a repensar la organización del sistema sanitario para integrar nuevas capacidades diagnósticas, tecnológicas y clínicas que permitan anticiparse a la enfermedad y mejorar la toma de decisiones.
En este contexto, la innovación contribuye a orientar el sistema hacia las necesidades reales de los pacientes, optimizando el uso de los recursos disponibles y mejorando los resultados en salud. Es necesario avanzar hacia un enfoque de salud más holístico, en el que la inversión en innovación se entienda como una palanca para generar mayor calidad de vida, fortalecer la sostenibilidad del sistema y prepararlo para los retos presentes y futuros.
¿Cómo trabaja AstraZeneca con profesionales sanitarios y administraciones para avanzar hacia una atención más integrada y basada en el valor?
Trabajamos de forma muy estrecha con la administración y los profesionales sanitarios porque estamos convencidos de que solo desde la colaboración es posible avanzar hacia un sistema que ofrezca una atención cada vez más integrada y centrada en las personas. En este marco, exploramos conjuntamente soluciones innovadoras que faciliten la incorporación de la innovación poniendo el foco en el valor que aporta a los pacientes y al sistema sanitario. Asimismo, colaboramos con el Sistema Nacional de Salud en iniciativas orientadas a la prevención y a la promoción de estilos de vida saludables, con el objetivo de anticiparnos a la enfermedad y contribuir a reducir el impacto de patologías que, en muchos casos, pueden evitarse o anticiparse.
Mirando al futuro de la sanidad, ¿qué avances científicos o enfoques considera que marcarán la próxima década en la atención a los pacientes?
La próxima década de la sanidad estará marcada por una transformación profunda en la forma de prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades, en un contexto en el que la cronicidad y el envejecimiento de la población seguirán aumentando la presión sobre los sistemas de salud. En este escenario, la ciencia y la innovación serán determinantes para avanzar hacia modelos asistenciales más anticipativos, personalizados y sostenibles.
Uno de los grandes vectores de cambio será la consolidación de la medicina de precisión, que permite adaptar los tratamientos a las características biológicas y clínicas de cada paciente. Desde AstraZeneca, esta aproximación está en el centro de nuestra actividad investigadora, con el objetivo de ofrecer terapias cada vez más dirigidas y mejorar los resultados en salud.
Junto a ello, la incorporación de nuevas tecnologías está redefiniendo el abordaje de muchas patologías y la organización del sistema sanitario en su conjunto. El uso de datos, la monitorización remota y las herramientas digitales están facilitando un seguimiento más continuo y proactivo de los pacientes, favoreciendo una intervención más temprana y una mejor gestión de las enfermedades. A su vez, la inteligencia artificial está acelerando el desarrollo de nuevas terapias, optimizando la identificación de dianas terapéuticas y los procesos de investigación, y permitiendo avanzar con mayor precisión y seguridad.
¿Cómo valora Astrazeneca la labor que desempeña el IDIS?
Desde AstraZeneca consideramos que el IDIS desempeña un papel clave en el impulso de la colaboración público-privada, actuando como un espacio de encuentro que facilita el diálogo, la generación de conocimiento y el trabajo conjunto entre los distintos agentes del sistema sanitario. Gracias a esta función integradora, el IDIS ayuda a poner en valor la aportación de todos los actores implicados y a sentar las bases de un sistema sanitario más coordinado, sostenible e innovador, alineado con las necesidades reales de los pacientes.