El dolor lumbar con irradiación hacia la pierna, conocido como ciática, es una de las patologías más frecuentes en la práctica clínica. En muchos casos, su origen se encuentra en una hernia discal lumbar, especialmente en niveles como L3-L4, L4-L5 ó L5-S1, donde la compresión de las raíces nerviosas provoca dolor, hormigueo o pérdida de fuerza en el miembro inferior afectado.
El abordaje inicial de esta patología suele ser conservador, mediante tratamiento analgésico, fisioterapia y reposo relativo. Sin embargo, existe un porcentaje de pacientes en los que estos tratamientos no logran una mejoría suficiente, prolongándose los síntomas durante meses o años, afectando de forma significativa a su calidad de vida.
En este contexto, las técnicas mínimamente invasivas han cobrado un papel cada vez más relevante como alternativa intermedia antes de recurrir a la cirugía convencional. Entre ellas, la nucleoplastia lumbar se posiciona como una opción eficaz en casos seleccionados.
“La mayoría de las hernias discales no requieren cirugía, pero cuando el dolor persiste y limita la vida del paciente, es fundamental ofrecer soluciones eficaces y lo menos invasivas posible”, explica el Dr. José María Hernández, especialista en cirugía de columna del Hospital VOT de Madrid.
La nucleoplastia es un procedimiento percutáneo que actúa directamente sobre el disco intervertebral. Mediante la aplicación controlada de radiofrecuencia, se reduce el volumen del núcleo pulposo, disminuyendo la presión dentro del disco y, en consecuencia, la compresión sobre la raíz nerviosa.
Este tipo de intervención se realiza bajo control radiológico, con una mínima agresión a los tejidos y sin necesidad de cirugía abierta. “Se trata de una técnica precisa, que permite actuar sobre la causa del dolor con un abordaje muy poco invasivo, favoreciendo una recuperación más rápida”, señala el Dr. Hernández.
En centros como el Hospital VOT de Madrid, este procedimiento se integra dentro de un enfoque global del paciente, en el que la indicación adecuada es clave. No todos los pacientes son candidatos a realizarse una nucleoplastia, siendo especialmente efectiva en aquellos pacientes con hernias contenidas (protrusiones) que no han respondido al tratamiento conservador, y que continúan presentando dolor lumbar o radicular con origen en el disco.
Entre las principales ventajas de esta técnica destacan su carácter ambulatorio, la rápida reincorporación a la actividad habitual, la preservación de las estructuras anatómicas, y un riesgo mínimo de daño a las estructuras nerviosas. Todo ello reduce el impacto sobre el paciente en comparación con intervenciones más agresivas.
“La clave está en seleccionar bien al paciente. Cuando la indicación es correcta, los resultados pueden ser muy satisfactorios, con una mejora significativa del dolor y de la funcionalidad”, añade el especialista del Hospital VOT.
La evolución tras la intervención suele ser favorable, con una disminución progresiva de los síntomas en las semanas posteriores. Además, el procedimiento puede complementarse con rehabilitación y con un ciclo corto de analgésicos antiinflamatorios para optimizar la recuperación y prevenir recaídas.
La evidencia científica respalda el uso de la nucleoplastia como una herramienta útil dentro del tratamiento de la hernia discal lumbar, especialmente en aquellos pacientes que se encuentran en un punto intermedio entre el tratamiento conservador y la cirugía convencional.
En el contexto actual de la cirugía de columna, y en determinados pacientes, la tendencia es a realizar procedimientos mínimamente invasivos. En este sentido, la nucleoplastia representa un claro ejemplo de cómo la innovación permite mejorar los resultados clínicos reduciendo la agresividad del tratamiento.
En definitiva, se trata de un procedimiento que se realiza de forma habitual en el Hospital VOT de Madrid, el cual resulta eficaz para determinados pacientes, que permite aliviar el dolor lumbar y radicular, mejorar la calidad de vida y, en muchos casos, evitar procedimientos quirúrgicos de mayor complejidad.