En el marco del Congreso Europeo de Obesidad (ECO2026), que se celebra esta semana en Estambul, Novo Nordisk ha presentado nuevos resultados del ensayo de fase 3 OASIS 4 que demuestran que semaglutida oral 25 mg logra una pérdida de peso del 21,6% en respondedores tempranos, comparado con placebo.
Estos nuevos hallazgos muestran que casi uno de cada tres adultos (28,8%) respondió de forma temprana al tratamiento, con una pérdida de peso del 13,2% en la semana 161 y del 21,6% al final del ensayo (semana 64). Por su parte, aquellos que no cumplieron los criterios de respuesta temprana lograron una reducción del 11,5%, lo que significa que ambos grupos lograron una pérdida de peso clínicamente significativa al final del ensayo.
“Los resultados son muy prometedores y consolidan su potencial terapéutico en obesidad y sobrepeso. Los porcentajes de pérdida de peso observados son clínicamente muy relevantes ya que se asocian con mejoras claras en diabetes tipo 2, hipertensión, apnea del sueño, hígado graso, movilidad y riesgo cardiovascular”, explica la Dra. Susana Monereo, jefa del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid).
Además, “es fundamental que tanto pacientes como profesionales sanitarios comprendan que existen diferencias en la rapidez temprana de la pérdida de peso durante las fases iniciales del tratamiento. Esto puede ser indicativo del grado de pérdida de peso que puede alcanzarse a más largo plazo", explicó el Profesor W. Timothy Garvey, doctor en Medicina, Departamento de Ciencias de la Nutrición de la Universidad de Alabama en Birmingham. Y, “aunque la mayoría de los pacientes puede esperar una pérdida de peso clínicamente significativa, estos datos resultan útiles para optimizar la escalada de dosis, gestionar adecuadamente las expectativas del paciente y alcanzar los objetivos terapéuticos preestablecidos”, añade.
Además de lograr una pérdida de peso significativa, un análisis paralelo del ensayo OASIS 4, también presentado en ECO2026, ha revelado que casi 8 de cada 10 personas con un estado físico deteriorado lograron cambios clínicamente significativos en las puntuaciones de función física (77,3% frente al 42,9% en el grupo placebo) tras el tratamiento con semaglutida oral 25 mg. Estas puntuaciones evalúan aspectos de la función física como el rango de movimiento y la resistencia. Este grupo de personas también logró una pérdida de peso similar a la observada en el conjunto del grupo tras este tratamiento oral.
Este asunto es clave, ya que “en obesidad no solo buscamos reducir peso, sino mejorar la capacidad física, la autonomía y la calidad de vida. De este modo, que los pacientes puedan moverse mejor, caminar más o realizar actividades cotidianas con menos limitaciones tiene un impacto enorme en salud y bienestar. Y, además, tiene un gran componente emocional, ya que permite recuperar independencia y autoestima. Muchos pacientes describen estas mejorías como ‘volver a tener vida’ o `sentirse capaces otra vez’. Así, la formulación oral puede ayudar a normalizar aún más el tratamiento de la obesidad como una enfermedad crónica comparable a otras patologías metabólicas”, explica la doctora Monereo.
Estos resultados muestran que "la evidencia que respalda los beneficios de esta molécula continúa expandiéndose, confirmando no solo su eficacia como tratamiento oral para la obesidad, sino también las mejoras clínicamente relevantes que estas personas pueden ver en su vida cotidiana. Actividades diarias, como estar de pie durante periodos prolongados o simplemente agacharse, pueden verse limitadas por el exceso de peso. Así, estos nuevos análisis amplían el entendimiento de los beneficios de este fármaco oral, mientras reafirman que es el mejor tratamiento de su clase en cuanto al perfil de eficacia, tolerabilidad y seguridad" expone Martin Holst Lange, director científico y vicepresidente ejecutivo de Investigación y Desarrollo en Novo Nordisk.
En el caso de España, la doctora Monereo sostiene que “existe una creciente concienciación sobre la obesidad como enfermedad crónica, así como en la idea de prevención y actuación en fases más tempranas actuando cuando hay un sobrepeso y una demanda cada vez mayor de tratamientos eficaces. Una opción oral puede ampliar significativamente la aceptación del tratamiento, especialmente entre personas que no quieren inyectarse o que buscan una alternativa más cómoda y discreta. Además, aspectos prácticos como la facilidad para viajar, transportar la medicación o evitar las limitaciones relacionadas con la conservación en frío pueden hacer que muchos pacientes perciban esta opción como más compatible con su vida cotidiana”.
Por último, cabe destacar que los datos extraídos de los análisis ORION y OPTIC, también presentados y publicados en este congreso, mostraron que este fármaco logra una mayor pérdida de peso y menor probabilidad de interrupción del tratamiento debido a los efectos secundarios en comparación con orforglipron. En concreto, el estudio ORION, que comparó indirectamente ambos tratamientos, reportó que semaglutida oral 25 mg mostró una pérdida de peso significativamente mayor que orforglipron 36 mg, y orforglipron se asoció con unas ~14 veces mayores probabilidades de interrupción del tratamiento debido a efectos adversos gastrointestinales. Y, el estudio OPTIC de preferencia de pacientes, ha revelado que el 84% de los encuestados prefiere un perfil de tratamiento similar al de semaglutida oral 25 mg, en comparación con orforglipron.
Los datos recientemente presentados en ECO2026 reafirman la eficacia demostrada en el ensayo OASIS 4, en el que adultos con sobrepeso u obesidad (IMC ≥27 con complicaciones relacionadas con el peso o ≥30) recibieron semaglutida oral 25 mg3,4. El estudio ha mostrado una pérdida de peso media de aproximadamente el 17%, significativamente superior al 2,7% observado con placebo, manteniendo un perfil de seguridad consistente con la clase de agonistas del receptor GLP-1 .